La primera visión que el emblema surgió fué un martes de franco en el 2005. Tenía los ojos cerrados pero sus arcos y rieles eran tan vívidos, como si la luz viniera de una fuente ajena. Lo dibujé en un papel con siete simples trazos, sin saber que él me acompañaría por más de 15 años.

blast true story emblem
                                                 Foto: Lynne Torpy

 

DEJA VU

A veces, los arcoíris se interponen en el camino y obligan a la mente ocupada a disfrutar de la vida. Son una de esas ocurrencias más volubles pero geniales, en la frontera entre la realidad y la ilusión. Un arcoíris es completo, en el sentido de que contiene todo el espectro de colores que se conocen a simple vista, y es un regalo, porque solo se puede percibir desde un momento y ángulo específicos.

Ahí fué , cuando vi un arcoíris reflejado en el agua sobre el lago de Ginebra, como esta foto tomada por Lynne Torpy en el lago de Ontario. La flexión ilusoria y la ilusión del reflejo; dos ilusiones que se reflejan entre sí. Y con una sonrisa apareciendo, y con la punta de mi lengua rascándome el paladar, sentí que alguien en mí adivinaba algo antes incluso de que yo mismo lo adivinara.

Reconocí el emblema True Story (historia real) sobre ese arcoíris reflejado en el agua, y llamé a ese momento beam catcher, «el receptor de rayos». El sugería reciprocidad entre la materia y la energía, y el sol detrás de mí, detrás del observador, era la perla del emblema. Por un momento pensé en cambiar el nombre del emblema, pero una vocecita adentro susurró ‘no lo llames Beam Catcher… espera y verás….’

Entonces volví a ver el mismo reflejo en un puente sobre el Lago del Oeste en Yangzhou, en el puente de Gablenz en Alemania… y en una rama arqueada que flotaba en un arroyo en las reservas científicas de Gland. La ironía de encontrar un símbolo de vida auténtica en episodios ilusorios.

 

TRUE + STORY

«Un caso real!» es una manera de describir un evento que puede ser difícil de creer pero que realmente sucedió.

Hemos llamado el emblema de distintas maneras a través de años de investigación. La más actual es True Story. Dos palabras que juntas tienen tanto significado, aquí aún más en relación con lo que el emblema y la cosmología completa de Blast presentan:

True: verdadero, lo traducimos como ser auténtico, eliminando capas de neurosis y aceptando quien realmente somos, como individuos y como fractales de un latido universal.

Story: historia, en nuestro contexto significa vivir completo, experimentar la obra teatral de nuestra existencia de manera inspiradora para nosotros mismos y para los demás.

En el fondo, True Story es uno de los tantos nombres que el símbolo puede encarnar en un idioma. En lenguaje Dyar se llama Swindyar. Su traducción literal es «recibir la deidad», y en un sentido más profundo «manifestar la deidad de los susurros».

 

 

Cuatro arcos espejados,
Cuatro espacios espejados
Y una pequeña perla central no dual que contiene tanto un círculo como un espacio.

 

ACTIVA EL ZONAR

El emblema es un dispositivo para la mente. Se visualiza para alinearnos con todo lo que apoya un camino auténtico y para protegernos de lo que lo confunda. Activa la recepción y emisión cosmo-telúrica, por lo que es muy útil para abrir un canal creativo y terminar lo que uno empieza. El guarda la danza oculta y sagrada entre la libertad y la estructura.

Su forma explica cómo alinear nuestra mente, expresión, cuerpo y aura para participar en la evolución estelar y planetaria.

Los arcos y espacios de abajo se refieren a lo planetario, mientras que los de arriba, a lo estelar, con nuestra esencia uniendo los dos.

                                                 Gablenz, Alemania

El emblema presenta, no representa, simultáneamente las ondas y chispas del corazón. Blast define la palabra ritual como: poner un símbolo en movimiento. Y el emblema True Story es el símbolo que empodera al practicante, en cada ritual, para abrazar. experimentar y retransmitir toda la cosmología en un solo instante presente.

No es casualidad que el emblema sea también la fuente de los nueve silacódigos del lenguaje Dyar, incluida su etimología y su correlación con el cuerpo humano y con los elementos de la naturaleza.

Como las imágenes eluden y trascienden la mente discursiva, como cualquier gran símbolo, el poder y la elocuencia del emblema valen más que mil palabras, más que el sentimiento que los guardianes del emblema True Story llevan, dondequiera que van.

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